Si dentro del teatro la impro sirve para reír... fuera de él sirve para aprender.
Nuestra oferta formativa
Team building
Juntar grupos de gente durante mucho tiempo en un mismo espacio y conseguir que no solo no quieran liquidarse, sino que conecten y se lleven bien es… un apasionante reto. La naturaleza de la impro, inherentemente colaborativa y basada en el apoyo a las ideas del otro y la confianza en el grupo, tiene todos los ingredientes para favorecer que eso ocurra.
Nuestros team buildings logran exactamente eso. Mientras estás inventándote historias y jugando con los compañeros, es imposible pensar en los bolígrafos que te desaparecen o en el sabor del café de la máquina de la oficina. ¡Todo ventajas!
Expresión y comunicación
A veces tenemos ideas brillantes en nuestra cabeza, pero cuando elegimos las palabras para expresarlas y las expulsamos por nuestra boca pierden el 90% de su fuerza. A pesar de comunicarnos todo el rato, no siempre contamos con las herramientas para hacerlo BIEN.
Con esta formación ganarás seguridad en tu mensaje y herramientas para explotar tu capacidad de transmitir. Si eres capaz de hacerlo improvisando… ¡Imagínate en esa reunión y/o presentación que llevas preparando tres semanas!
Centros educativos
En el corazón de la impro, tras muchas capas de aparente teatro, se encuentra su gran secreto… ¡el juego! Eso que dejamos de hacer cuando somos adultos. Por ese motivo funciona tan bien para trabajar con alumnado. Ya sea con fines educativos (mejorar la convivencia) o con fines lúdicos (desarrollar su creatividad e imaginación), no hay vehículo mejor.
También tenemos espectáculos adaptados a diferentes edades, para que puedan disfrutar de una obra en la que no solo son espectadores, sino que también protagonistas, tanto con sugerencias como directamente actuando con nosotros.
Sensibilización
Cuando se trabajan temáticas sociales, hay el riesgo de que se transforme en una chapa. Necesario… pero denso. Y no suele ser sencillo implicar a la audiencia ni hacer que participe. ¡Ahí entramos nosotros (para sorpresa de nadie)!
La impro puede ser el ingrediente que transforme conceptos abstractos (derechos humanos, igualdad, antirracismo) en escenas cercanas y humanizadoras. Además, permite añadir el factor humano y emocional, fomentando de manera más efectiva la participación y el debate.
Y para colmo, es lo suficientemente flexible para entremezclarse con propuestas más teóricas o con otras dinámicas, al tiempo que permite trabajar un rango (casi) ilimitado de temáticas. Si quieres explorar esta vía, y encontraremos el cómo.
Preguntas y respuestas sobre formaciones
Ofrecemos dos formaciones distintas: de team building, orientadas a que un grupo de gente aprenda a no querer matarse; y de expresión y comunicación, orientadas a que un grupo de gente sepa transmitir mensajes sin morir en el intento. Por otra parte, ofrecemos espectáculos de impro formativos, ya sea para trabajar alguna temática con niñxs y adolescentes o sensibilizar a población adulta. Por último, hay la posibilidad de que nos cuentes tu idea y nos convenzas, lo cual añadiría una quinta categoría de formación.
Las formaciones se imparten en castellano, aunque las que son de team building y expresión hay la posibilidad de dinamizarlas en catalán y/o inglés también. Los espectáculos en sí son siempre en castellano, con alguna escena en catalán ocasional.
Se ofrecen ambas opciones. Nuestra sala está totalmente adaptada para ello, pero se puede llevar a cabo en cualquier espacio suficientemente grande como para que el grupo se pueda mover con libertad.
Depende de las siguientes variables: tamaño del grupo, espacio en el que se lleva a cabo, duración, día de la semana, objetivos, posición del Sol, si es un año bisiesto… En resumen, es mucho más fácil que , nos cuentes la idea y te enviemos un presupuesto.
Debajo de esta fachada de informalidad, se halla una compañía con la agenda sorprendentemente apretada. Es recomendable hablar con un mes de antelación como mínimo, para reservar la fecha y para poder concretar los detalles. Puedes intentar hacer como en el aeropuerto y aparecer en nuestras casas el día de antes a ver si hay suerte, pero la probabilidad de éxito será muy baja.
Dirígete a la y escríbenos por cualquiera de las vías disponibles. También aceptamos comunicación por paloma mensajera, siempre y cuando la carta llegue.
Depende de con quién nos compares. Podemos asegurar que la impro, por su naturaleza, es de las pocas disciplinas que puede garantizar la unión entre trabajo en equipo (ya que al no haber guion, todas las dinámicas se construyen colaborativamente) y diversión (no poder anticipar qué va a pasar fomenta que se vaya el miedo al error, que es la principal barrera para pasarlo bien). También es verdad que, al ser quién te ofrece el servicio, nuestras aseguranzas tienen poco valor.
A las personas introvertidas les daremos el contexto apropiado para que puedan experimentar saliendo de su cascarón. A las reticentes, les iremos tirando cebos para que se sumen. Ver al resto del equipo pasándoselo bien suele provocar que nadie quiera quedarse fuera. Dicho esto, nada convence más a una persona reticente que una amenaza de una figura de autoridad. Eso ya lo dejamos en vuestras manos.
Todo el taller es colaborativo. Habrá momentos en los que “retemos” o pongamos “desafíos”, pero serán al grupo completo, para que intenten superarlos juntos. Si es lo que te preocupa, tranquilidad, no provocaremos que se odien más.
Nos adaptamos al tiempo que tengáis disponible. Recomendamos que siempre se hagan bloques de unas dos horas y media, más o menos. Puede hacerse únicamente un bloque, o uno por la mañana, comer y luego otro. O en diferentes días. O en diferentes universos paralelos al mismo tiempo. Lo que os veáis capaces.
Eso lo marca el objetivo de la formación. Si es por hacer algo lúdico de team building, contaría como una actividad puntual. Sin embargo, si lo que se quiere es solucionar un problema específico de un grupo, véase el exceso de juicio sobre las iniciativas de los demás, sí que puede planificarse un proceso sostenido en el tiempo, con seguimiento y retroalimentación continua.
Sí, con una condición: que tenga un mínimo de sentido. Podemos trabajar: la confianza, el apoyo a las ideas, la creatividad, la espontaneidad, el storytelling, el espíritu colaborativo, el miedo a fallar. No nos vemos capaces de arreglar: el problema de la vivienda, la precariedad juvenil, la hambruna mundial, entre otros. qué objetivos ha marcado RRHH y los discutimos.
Un mínimo de 6 personas, un máximo de 20. Si el grupo es más grande, se recomienda hacer subgrupos y que trabajen en diferentes momentos. Si el grupo es más pequeño, se recomienda llamar a algún amigx o dejar que os absorba una empresa más grande.
Claro, siempre y cuando se haga escalonadamente. Es decir, se puede hacer el taller y luego cenar. O comer y luego hacer el taller. Es muy poco recomendable hacer el taller mientras estás comiendo pollo frito.
Emitimos factura y podemos hacer una pequeña memoria de la actividad.
Adaptamos la formación al perfil que va a recibirlo. La expresión es una disciplina muy amplia, por lo que para profesionales con más experiencia se pueden trabajar aspectos más específicos, como puede ser el rango emocional, el storytelling, el estatus comunicativo o la reenmarcación teórica. Efectivamente, ese último concepto es inventado.
Las dos opciones están disponibles, pero atienden a objetivos distintos. En una sesión individual, el foco estará en sacar el máximo potencial de ese profesional en concreto, trabajar las carencias individuales y optimizar sus herramientas ya existentes. En cambio, en una grupal se darán diferentes píldoras formativas para ser capaces de analizar qué es necesario para comunicarse efectivamente frente a una audiencia, y se incidirá en la parte más práctica de estar ya frente a un grupo.
Depende de los objetivos. Cuanto más ambiciosos, más sesiones se necesitan. Si es algo muy concreto, se puede hacer en un solo taller. De hecho, si el objetivo es inexistente, ¡puede lograrse sin hacer nada!
Sí. Muchos apartados concretos de la comunicación y la expresión efectiva pueden trabajarse de manera intensiva en una sola sesión. Al final del taller, siempre dejamos diferentes ejercicios que pueden ser utilizados para continuar con el entrenamiento y para afianzar el conocimiento y habilidades adquiridas.
Hay muchas áreas en común, lógicamente. Nosotros ponemos mucho énfasis en la mentalidad necesaria para enfrentarse a la comunicación frente a una audiencia, y a perder el miedo a no tenerlo todo bajo control. Al venir del ámbito teatral, también se nos da bien añadirle una capa emocional a nuestra expresividad, que es fundamental para lograr mantener la atención del oyente, o, dicho de otra forma, que nuestra charla no sea un auténtico tostón.
La formación es presencial. Consideramos que online se pierde el factor de exposición, que es el ingrediente básico para mejorar en la comunicación cara a cara.
El centro educativo decide cuál es el objetivo de la actividad, la impro es la herramienta y el vehículo. Por lo tanto, depende. Si quieres que la impro verse sobre los ríos de España, probablemente será curricular. Si quieres que sea lúdica para que el alumnado se divierta inventándose historias, extracurricular.
Nos podemos adaptar a casi cualquier cantidad. Dicho esto, cuanto más pequeño es el grupo, más fácil es conseguir que participen todos de diferentes maneras en las escenas. Si nos lanzáis a un grupo de 60, probablemente la participación será más reducida, proporcionalmente a nuestro nivel de miedo.
Aconsejamos que se quede tranquilo en su silla observando. De esta forma se logra que la inmersión del alumnado en la actividad sea mayor, y el profesorado puede centrarse en gestionar si hay alguna conducta disruptiva que rompa demasiado la dinámica. O en pensar en sus cosas, lo que prefiera.
Sí, tenemos propuestas diferenciadas, en cuanto al tono de la actividad y el nivel de energía. Igual de relevante que la edad es la temática elegida por el centro, a la cual también nos adaptamos. Personalizamos hasta el color de nuestras camisetas en base a vuestras preferencias (excepto si se elige un color que no sea negro).
Sí, y de hecho es el punto fuerte de la improvisación, que permite que el alumnado participe de múltiples escenas: desde aportando sugerencias, a tomando decisiones en tiempo real. Incluso es posible hacer que salgan a escena a improvisar con nosotros.
Podemos hacerlo, y recomendamos a los centros que sean ambiciosos. La improvisación es una manera de hacer sentir al alumnado que estas temáticas, que podrían ser un poco abstractas, son conceptos con los que conviven en el día a día y sobre el que tienen un papel activo.
Adaptamos la sesión al horario escolar, por lo que entre 55 y 60 minutos. Si se quiere añadir coloquio o reflexiones colectivas más allá de las escenas, se pueden hacer sesiones de 90 minutos.
Uno de nosotros es psicólogo y profesor, por lo que sí que tenemos experiencia. No obstante, es importante señalar que en una actividad de impro, a no ser que sea un grupo muy reducido, será fundamental el papel del profesorado para hacerlo más accesible.
Podéis dirigiros a la y escribirnos a través de cualquiera de las vías. Hay la posibilidad de aprovechar las subvenciones de Convivexit para realizar estas actividades.
Hemos trabajado con entidades de distinto tipo, y eso nos ha llevado a explorar una gran variedad de temáticas: desde la prostitución y la trata, a la desinformación sobre migración o el cambio climático.
Sí, y es habitual que se nos contacte para ello, especialmente en fechas como el 8M o el Orgullo.
La parte de improvisación, propiamente, suele durar entre 40 y 60 minutos. En ocasiones se opta por ir intercalando escenas con debates grupales, ya que lo que aparece en esos fragmentos suele ser el estímulo para iniciar los temas. Nos gusta pensar que somos la excusa perfecta para reflexionar.
Lo hemos hecho, por lo tanto, sí. Eso sí, siempre hacemos un análisis junto a la entidad para valorar qué cosas son viables y cuáles no. Consideramos que la impro tiene un potencial enorme para trabajar con estos colectivos, pero que hay contextos en los que puede no resultar adecuada, y somos transparentes cuando se da ese caso.
La diseñamos para que fomente el debate. Nuestro principal objetivo es transformar conceptos abstractos o que son percibidos como “alejados” de la realidad de la audiencia en situaciones palpables, cercanas y sobre la que tienen un papel protagonista para lograr el cambio.
Hay unos requisitos mínimos en cuanto a sonido y espacio, pero son asumibles para casi cualquier espacio. En caso de que no pudieran garantizarse, también ofrecemos nuestra sala como alternativa, ya que está perfectamente equipada para ello.
Hemos colaborado tanto con asociaciones y ONGs sin ánimo de lucro como con entidades públicas y ayuntamientos. No tenemos problema en facilitar el contacto de organizaciones con las que hemos trabajado.
Sí, y es muy recomendable, ya que ambas actividades se retroalimentan. Nosotros aportamos la cercanía e introducimos las temáticas de una manera menos densa, favoreciendo las posteriores ponencias o debates vinculados a ella.
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