Miembro de La Lenteja Impro dinamizando un evento

Si organizar un evento es difícil...
hacerlo interesante, mucho más.

Tipos de eventos

Sticker de una presentación de empresa aburriendo al público

Eventos corporativos y de empresa

Seamos honestos, la conferencia sobre ciberseguridad o la presentación anual de resultados de la empresa pueden no ser lo más apasionante del mundo. ¡Soluciónalo! Aprovecha que la impro tiene el don de poder adaptarse a cualquier contexto y añadirle un toque de picante, ya sea porque quieres un pequeño espectáculo que suba la energía del evento y despierte al público o porque necesitas ayuda en la dinamización (presentando, introduciendo la información de la empresa entre escenas, sacando a improvisar a la persona que peor te caiga del público…).

Sticker de figuras de tarta de boda

Bodas

Las bodas son mágicas… y predecibles, por desgracia. Nadie niega que un sermón religioso le da solemnidad a la celebración, pero quizás a ti en concreto te apetece algo más festivo y estimulante. ¿Te imaginas que pudieras introducir escenas cómicas relacionadas con los diferentes hitos de tu relación? ¿Y si te dijera que, además, podrán participar los diferentes invitados?

Si quieres sorprender a todos, y que tu boda tenga un toque distinto, ¡añádele impro! Nos adaptamos a tus necesidades, ya sea un espectáculo después de la ceremonia, como si quieres que seamos maestros de ceremonia. El público te lo agradecerá (aunque quizás perderéis puntos para ir al cielo).

Sticker de una familia celebrando un cumpleaños con tarta

Cumpleaños

No hay nada más especial que celebrar haber dado otra vuelta completa al Sol. Y por eso, es normal comerse el tarro buscando formas de hacerlo único. ¿Para qué vas a complicarte preguntándole a la IA dinámicas divertidas para hacer con un grupo de gente y/o regalos innovadores para hacerle a un ser querido?

Regalaos un espectáculo de comedia basado en vosotros, creado con vosotros, y para vosotros.

¡Pssst! En La Lenteja nos gusta experimentar. Si tienes un evento que no encaja en lo descrito, y exploramos las posibilidades.

Preguntas y respuestas sobre eventos

De todo tipo. La impro nos permite adaptarnos a las especificidades de tu evento. Lo que nos encargamos es de añadir un toque de humor y de comedia, basándonos en las cosas que hay en el propio evento (temática, participantes, lugar, tipo de empresa, etc). De hecho, somos tan flexibles que… ¡hasta te dejamos hacer peticiones!

Si solo quieres un espectáculo, sobre una hora, ya que es lo que suele durar la atención media del humano. Si necesitas también dinamización, habría que adaptarse al programa del evento.

Puede y debe. Todo lo que hacemos se crea al momento, por lo que necesitamos estímulos externos. Eso sí, somos compasivos y os dejamos elegir el nivel de participación, desde simplemente dar sugerencias (por ejemplo, decir un lugar, o una profesión) hasta pequeñas entrevistas y/o que salga alguien del público.

¡En absoluto! De hecho, el efecto sorpresa suele ser muy positivo. La primera vez que la gente ve impro se le suele quedar grabada en la memoria, como el primer amor o la primera multa.

Hacemos comedia, y la comedia siempre tiene el riesgo de ofender. Quitando eso, sí que es apto para todo el mundo. En caso de que el público sea infantil, conviene que se nos avise, para evitar imágenes en sus cerebros que sus padres no sepan explicar.

Nos desplazamos fuera de los confines de nuestra sala. Y más allá de Palma. Y ojo, hemos llegado a desplazarnos más allá de Mallorca. Por lo tanto, siempre que haya un vehículo de transporte capaz de llegar, no hay problema.

Depende del contexto. A nivel de luz necesitamos poca cosa, basta con que haya una bombilla encendida (excepto si se quiere un espectáculo intimista a oscuras). El sonido es la parte más importante. Si es un espacio abierto, es necesario que haya micrófonos de diadema, ya que nos permitirá amplificar el sonido sin limitarnos el movimiento. Podemos aportarlos nosotros, siempre que se nos comunique a priori. A nivel de espacio basta que quepan dos gordos y un diabético (2x2 más o menos).

Normalmente tres, a veces dos, nunca uno.

Claro que sí, es la mejor manera de aprovechar la impro. Se puede personalizar tanto el humor (más directo e interactivo con el público o más orientado a que el público solo observe) como en la temática (por ejemplo, si nos contratas para la feria del marisco, podemos encargarnos de que las escenas giren sobre eso, siempre desde la ignorancia que nos caracteriza).

El precio es variable y depende de muchos factores. No podemos dar una cifra exacta sin que nos cuentes el tipo de evento, qué materiales hemos de aportar nosotros, duración, etc. Lo que sí que podemos hacer es invitarte a que nos preguntes sin vergüenza, total, ¡eso es gratis!

Debajo de esta fachada de informalidad, se halla una compañía con la agenda sorprendentemente apretada. Es recomendable hablar con un mes de antelación como mínimo, para reservar la fecha y para poder concretar los detalles. Puedes intentar hacer como en el aeropuerto y aparecer en nuestras casas el día de antes a ver si hay suerte, pero la probabilidad de éxito será muy baja.

¡Con entusiasmo! El proceso es muy sencillo. , hacemos una videollamada, nos cuentas los detalles, te hacemos una propuesta. Aquí hay dos opciones: si la aceptas, el día del evento aparecemos y hacemos un espectáculo. Si no te interesa, nos lo comunicas y cada mochuelo a su olivo.

Sí, pero no. Es decir, ofrecemos ambos servicios, pero no ocurren al mismo tiempo. Hay una parte en la que presentamos y/o conducimos tu evento (marcando el ritmo, dando las entradas, y metiendo humor entre medias para lubricar) y otra en la que, directamente, hacemos un pequeño espectáculo de impro basado en lo que está ocurriendo. Eso implica que puede interesarte solo el espectáculo, o solo la parte de presentar. O ambas. O ninguna. En ese caso puedes preguntarte qué haces leyendo esta pregunta.

Puede, y lo hará. Cogeremos todos los elementos que formen parte de tu sector y les daremos un toque de humor. Incluso si no tenemos ni idea de tu sector. Aportamos el mismo nivel de ignorancia para una empresa de percebes que para una de aeronáutica.

Efectivamente. Es una herramienta muy potente para conseguir que un grupo piense de manera colaborativa, deje de juzgarse, y aprenda a trabajar en equipo en un ambiente positivo. Y es un aliado excelente para sacar a la gente de su zona de confort sin que sufran (o sufriendo, no cobramos extra por añadir angustia a los participantes).

No hay nada peor que gente hundida en su silla sin atreverse a pestañear porque no conocen a los demás. Nosotros nos encargamos de recoger esa vergüenza y convertirla en energía para quitarle hierro a la situación y que todo el mundo se destense. De esta manera, conseguimos que se centren en el presente y salgan de sus cabezas (no literalmente, sería asqueroso).

Se puede incluir a empleados, directivos y quién se te ocurra. Basta que nos aviséis antes de empezar y nos los señaléis con maldad, y nosotros nos encargaremos del resto.

Un mínimo de una persona y un máximo de 37.637. No obstante, consideramos importante aclarar que por mucho que sea un espectáculo para una persona, seguirá siendo única y exclusivamente de impro. No tendrá tintes eróticos, ni creemos que eso fuera recomendable para nadie.

Siempre que la oficina cumpla unos requisitos mínimos en cuanto a espacio y sonoridad, podemos adaptarnos. Al mismo tiempo, también hay la posibilidad de hacer el evento en nuestra sala, si se reserva con suficiente antelación.

Sí, ambas opciones son posibles. En una, nosotros haríamos una pieza de impro para intercalar en la ceremonia normal, como complemento a la persona que la dinamiza. En otra, nosotros asumimos también el papel de maestro de ceremonias, y nos encargamos no solo de aportar un espectáculo entre medias sino de conducir los diferentes momentos de la boda, incluido el casamiento.

¡Así es! Y no solo basándonos en la perspectiva de la pareja, sino que también incluiremos las opiniones de las amistades, la familia e incluso gente que está ahí por casualidad. Es una forma de conmemorar la relación a través del humor.

Nos adaptamos. Idealmente, nos gusta que la pareja participe, ya que le añaden mucha chicha y material para improvisar. Sin embargo, ¡vosotros sois los protagonistas! Si preferís estar al margen, os respetaremos (un poco).

Depende de qué se busque con el espectáculo. Si se hace antes de la ceremonia de casamiento, ayuda a que el ambiente esté relajado y ameniza la espera. Si se hace después, es una manera de rebajar la intensidad propia de esos momentos para transicionar a la parte más festiva.

Con un sistema de sonido adecuado (altavoces + micrófonos de diadema, que podemos aportar si se solicita) se puede hacer en cualquier tipo de espacio.

Los mismos que hacen falta para celebrar una boda, es decir: los que vosotros queráis.

Debajo de esta fachada de informalidad, se halla una compañía con la agenda sorprendentemente apretada. Es recomendable hablar con un mes de antelación como mínimo, para reservar la fecha y para poder concretar los detalles. Puedes intentar hacer como en el aeropuerto y aparecer en nuestras casas el día de antes a ver si hay suerte, pero la probabilidad de éxito será muy baja.

Ofrecemos las dos opciones. No tenemos problema en desplazarnos, pero también hay la posibilidad de alquilar nuestra sala más el espectáculo. De hecho, si quieres hasta te puedes llevar uno de los miembros del equipo de recuerdo.

Se necesita la misma gente que se necesita para celebrar un cumpleaños. Es decir, la que la persona cumpleañera decida. Desde una persona, hasta infinitas. No prometemos hacer reír a infinitas personas.

No solo se puede, sino que es recomendable. Cuánta más información obtenemos sobre las personas presentes (y especialmente el protagonista), más podemos personalizarlo y hacerlo a su imagen y semejanza.

Facilita muchísimo conseguir que un grupo de desconocidos hagan piña. Si sale bien, se habrán podido reír juntos, y nada une más que las carcajadas compartidas. Si sale mal, podrán criticar el espectáculo juntos, y nada une más que el odio compartido.

Sí, y son nuestros preferidos. Los límites de la improvisación son la imaginación de las personas participantes, y en los cumpleaños infantiles, eso brilla con fuerza. Es una manera original de que todos puedan participar en construir historias juntos. Además, deja una hora de libertad a los padres y madres.

En general, dura una hora. Sin embargo, se pueden añadir dinámicas a parte en las que se pueda hacer improvisar también a los asistentes e introducir juegos más allá del espectáculo, para los más atrevidos (o kamikazes).

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